ESCENA XII
roció y don atilano, en el gabinete. el caballero, en la sala.
Rocío.—Servidora de usted.
Atilano.—Muy señora mía. (Estoy temblando.)
Rocío.—¡Ay! ¿No está el señor Raigón? 15
Atilano.—Está enfermo; pero es lo mismo, yo estoy
en su lugar. Usted dirá lo que quiere que le haga.
Rocío.—¿Á mí? Nada, hijo mío. Por fortuna no
necesito nada.
Atilano.—¡Cuánto lo celebro! 20
Rocío.—Vengo á comprar un frasquito de elixir
¿sabe usted? De los más chiquirrititos. De aquéllos,
de los de dos pesetas. (Señalando á los que debe haber
sobre el lavabo.) Soy parroquiana.
Caballero (Levantándose).—¡Caramba! ¡Qué bien 25
estoy ahora!
Atilano.—Tome usted. (Dándole el frasquito.)
Rocío.—Hombre, bien podía usted envolverlo en un papelillo.
Atilano.—Tiene usted razón. (Estoy aturdido.)
¿Dónde habrá papeles? (Buscando en los cajones.) 5
Caballero.—Me dan intenciones de marcharme.
No me duele absolutamente nada y ponerme ahora á
que me den un par de tirones... Podía esperar en el
portal á la andaluza. ¡Qué mona es! Ella me lo agradecería,
de seguro, y... ¡quién sabe! Vaya, que me 10
largo. (Vase.)
ESCENA XIII
dichos, menos el caballero
Atilano (Dándole un frasco envuelto ya en un papel).—Tome
usted, señora.
Rocío.—Ahí van las dos pesetas.
Atilano.—Mil gracias. 15
Rocío.—Quede usted enhorabuena. (Dándole la
mano y sacudiéndola dos veces acompasadamente.) y que
se alivie el señor de Raigón (Como antes.) y déle usted
expresiones... (Como antes.)
Atilano.—De parte de usted. 20
Rocío (Saliendo del gabinete).—¡Ay! ¡Se ha marchado
aquel caballero! Vaya, como si lo viera: está
esperándome en la calle... Estos viejos camanduleros...
(Viendo á don Atilano al volverse.) Servidora de
usted. (Le da la mano haciendo los sacudimientos como 25
antes y vase.)
ESCENA XIV
don atilano, solo
Pues señor, todavía no he hecho nada y estoy temblando
como un azogado. Necesito tomar otra copita.
¡Currito! (Vase por el foro de la sala.)
ESCENA XV
isidra y el garlopa. Ella trae el carrillo derecho muy inflamado y cubierto con un pañuelo negro.