y con todo esto le quiero,

y le tengo acá en el alma.

Rom. de Gazul.

¡Ah! Vadillo, esclamó Elvira creyendo haber oido algun rumor en el gabinete, ¡cuán desdichada soy!

—¡Elvira! dijo escuchando un momento Fernan Perez. Diria que alguien habia hablado á nuestro lado.

—¿A nuestro lado? ¿Cómo? ¡Qué fantasía...! ¿Quién pudiera...?

—“Tiempo es el caballero,

tiempo es de andar de aqui.

entró cantando á esta sazon con voz descomunal el atolondrado pagecillo, segun las palabras de aquel antiguo y famoso romance popular que se cantaba entre las gentes: entraba Jaime como quien creía que habria tenido ya ocasion la bella prima de sacar de alli al hidalgo.

—Seria el page, señor, el que aquel ruido metia, dijo Elvira aprovechando tan feliz coincidencia.