Mentides, fraile, mentides,

que no decís la verdad.

. . . . . . . . . . .

Mató el fraile al caballero,

á la infanta va á librar:

en ancas de su caballo

consigo la fué á llevar.

Rom. del conde Claros.

Al entrar los dos modestos frailes en la sala, no habia dejado de llamar su atencion el agradable pasatiempo en que entretenian sus ratos perdidos el antiguo y el nuevo alcaide. Habíanse mirado uno á otro como inspirados de la misma idea, y este movimiento hubiera sido notado de los defensores del castillo, á no ser porque no habiendo creido estos que tendrian ya visitas con quien guardar ceremonia, habian menudeado en realidad del tinto mas de lo que á su prudencia convenia; su misma posicion les habia escitado á beber, y aun hay cronistas que aseguran que deseosos uno y otro de no tener compañero en el mando, y demasiado confiado cada cual en su propia resistencia, se habian animado recíprocamente á beber por ver si conseguian privar al cólega; plan que, merced á la igualdad de sus fuerzas, habia resultado en detrimento de la razon de entrambos.