—¡Bravo!
—Porque ellos suelen saberlo.
—¿Y cómo presentará usted un carácter histórico?
—Mire usted: el papel lo dirá, y luego como el muerto no se ha de tomar el trabajo de resucitar sólo para desmentirle á uno... además que gran parte del público suele estar tan enterado como nosotros...
—¡Ah! ya... usted sirve para el ejercicio. La figura es la que no...
—No es gran cosa; pero eso no es esencial.
—¿Y de educación, de modales y usos de sociedad? ¿á qué altura se halla usted?
—Mal; porque si va á decir verdad, yo soy pobrecillo: yo era escribiente en una mala administración; me echaron por holgazán, y me quiero meter cómico, porque se me figura á mí que es oficio en que no hay nada que hacer...
—Y tiene usted razón.
—Todo lo hace el apunte, y... por consiguiente no conozco esos señores usos de sociedad que usted dice, ni nunca traté ninguno de ellos.