—Yo soy un joven...
—Lo presumo.
—Que quiero ser cómico, y dedicarme al teatro...
—¿Al teatro?
—Sí, señor... como el teatro está cerrado ahora...
—Es la mejor ocasión.
—Como estamos en cuaresma, y es la época de ajustar para la próxima temporada cómica, desearía que usted me recomendase...
—¡Bravo empeño!—¿Á quién?
—Al ayuntamiento.
—¡Hola! ¿Ajusta el ayuntamiento?