Para que se tenga una historia completa de estas donaciones me parece del caso decir, que el papa Urbano II á 16 de las calendas de mayo, año de la encarnacion 1095, concedió al rey D. Pedro, el conquistador de Huesca, y á sus sucesores las décimas y primicias de todas las tierras que ganáran de los moros. Este rey murió á 28 de Setiembre de 1104 y le succedió su hermano D. Alonso, porque un hijo que tenia aquel del mismo nombre falleció pocos dias antes. Este rey conocido con el nombre de batallador donó al obispo de Zaragoza D. Pedro Librana las décimas y primicias de todas las iglesias de su obispada, y el 4.º y derecho episcopal de todas las que estuviesen en los términos de su obispado[55] y finalmente todas las heredades de las mezquitas, cuya donacion lleva la fecha de la era de 1156, equivalente al año de Cristo 1118.
El Emperador D Alonso 7.º de Castilla, hijo de Doña Urraca muger de D. Alonso el batallador en la era de 1172, año de 1134, (que es cabalmente en el que murió cerca de Fraga el rey de Aragon su padrastro) confirmó las donaciones que los señores reyes D. Alonso y D. Ramiro hicieron á la Iglesia de Zaragoza.
En este mismo instrumento se habla de la Aljaferia y de sus alrededores y haciendo el espresado D. Alonso 7.º referencia al privilegio de D. Ramiro dice: á esto añadió aquella casa con sus molinos que están hácia la puerta de Toledo, en la misma forma que los tuvo el rey D. Alonso su hermano, esto es, con la obligacion de que los sarracenos reparasen y limpiasen aquella acequia, como acostumbraban á hacerlo en tiempo del mencionado rey Alonso, y la pesqueria que está junto á la acequia que corre delante de la Aljaferia, y aquel fuerte que se llama Mezalbar (ahora Monzalbarba,) siendo esto lo que D. Ramiro con todos sus derechos confirmó á la espresada iglesia.
A primera vista parece estraño que un Rey de Castilla haga una confirmacion, pero el que esté instruido en la historia recordará, que habiendo instituido el Rey D. Alonso el batallador herederos á los templarios, y á las milicias del Sepulcro y del Hospital,[56] los aragoneses desestimando tan estraña disposicion, eligieron por rey á D. Ramiro el Monge, con cuyo motivo aprovechándose el rey de Castilla, llamado tambien D. Alonso, de la guerra que se habia encendido entre el rey D. Ramiro y D. Garcia, que lo era de Navarra, entró en Aragon, y se apoderó de Zaragoza y su comarca, tomando entonces el título de Emperador, y reteniendo estas conquistas, hasta que habiendo casado la hija de D. Ramiro Doña Petronila con D. Ramon Berenguer Conde de Barcelona, fué este á visitar al Emperador D. Alonso y obtuvo que le restituyese la ciudad de Zaragoza con todas sus dependencias hasta el oriente del Ebro, no sin otra recomendacion que su franqueza y la nobleza de sus modales, como dicen algunos escritores, sino mediante condiciones contra las cuales protestó solemnemente Doña Petronila en su testamento.
Tenemos, pues, que ya en el Junio de 1118, habia en el castillo de la Aljaferia una capilla, ó por mejor decír un templo con una parroquia dedicada á San Martin, en la cual se podian conferir todos los sacramentos, y que tenia derecho á percibir las diezmas y primicias de las tierras correspondientes al castillo, que sin duda eran las huertas que pertenecian á los reyes moros, y que pasaron despues al patrimonio de los monarcas aragoneses.[57]
En tiempo de Jaime 2º todavia parece que los monges del monasterio de Crason, diócesi de Carcasona, conservaban derecho á la capellanía del castillo, pues segun un despacho dado en Valencia en las nonas de agosto de 1308[58] manifiesta este monarca, que sus progenitores de feliz memoria, habian establecido en su Aljaferia de Zaragoza una capilla á honra del bienaventurado S. Martín confesor, que debia servirse por el abad ó rector de Crason, diócesi de Carcasona, ó por el que comisionase el mismo abad, por lo que mandó este monarca al merino y oficiales de Zaragoza, que tuviesen por prior á Fr. Jaime Berenguer, á quien Augerio abad habia conferido el priorato de la Aljaferia removiendo á Fr. Arnaldo Frunci.
Otro documento curioso relativo á la capilla de la Aljafería se halló tambien, que es del mismo rey D. Jaime 2.º dado en Zaragoza el 14 de las calendas de octubre del año 1300,[59] en el cual dice: que conviniendo que el que cuida la Aljaferia sea presbítero y pueda celebrar misa todos los dias, y cumplir los divinos oficios en la capilla del palacio de este nombre, recibiendo los doce dineros diarios y los 70 sueldos jaqueses anuales que recibe Domingo Juan, que entonces tenia encomendado el cuidado de la Aljaferia por concesion de los Ilustrísimos Sres. Jaime su abuelo y Alfonso su hermano reyes de Aragon, á súplica del mismo Domingo determinaba que éste recibiese durante su vida los 12 dineros diarios y los 70 sueldos anuales, y despues de su muerte los percibiese su hijo Domingo que era presbítero y su hermano Pedro, los cuales debian estar encargados de la custodia de la Aljaferia durante su vida, con obligacion de decir misa todos los dias, y celebrar los oficios divinos el primero, debiendo el padre alimentarle mientras percibiese aquellas cantidades: previniendo si sobreviviere Pedro, que debiese dar alimentos á un presbítero para que celebrase en la capilla, y que por muerte de todos volviera esta pension al rey y á los suyos, mandando al Bailio[60] que la pagára de los rendimientos del almudí de sal de Zaragoza. Este documento presta materia para muchas reflexiones; aparece desde luego que 12 dineros diarios y 70 sueldos jaqueses anuales, suministraban lo suficiente para la manutencion de tres personas en el año 1300, y que los clérigos que celebraban en la capilla del castillo no debian ser muy numerosos, cuando se excogitó por el Rey D. Pedro un medio económico para aumentarlos[61].
En 1347 el Sr. D. Pedro 3.º[62] espidió un título de presentacion de uno de los presbiterados de la Aljaferia en favor de Francisco Fábrica,[63] presbítero de la diócesi de Barcelona, y en este documento hace relacion, de que por la disposicion testamentaria de su esposa Doña Maria habia mandado instituir seis capellanias ó presbiterados, dos para la capilla del palacio de Barcelona, dos para la Aljafería de Zaragoza, y dos para la capilla real de Valencia, cuyo patronato correspondia al rey; y resulta por una nota al pie, que aquel mismo año se proveyeron tres de estos presbiterados.
En 1350[64] el mismo rey don Pedro 3.º presentó para uno de los presbiterados de la Aljaferia á Juan Pedro Dosca que no poseia otro beneficio, siendo de notar que hace mencion de la piedad de sus antecesores, que habian instituido 4 presbiterados contribuyendo con 400 sueldos al que hacia de rector, y con 300 á los otros, con el objeto de que estos 4 sacerdotes celebrasen continuamente el santo sacrificio de la misa, y los demas oficios divinos en la espresada capilla, y asistiesen á las horas nocturnas y diurnas, de lo que se infiere que el culto se desempeñaba ya en la Aljaferia con solemnidad.
Nadie pues podrá negar á la iglesia del Castillo el haber sido la 1.ª capilla real de los Reyes aragoneses. Sin duda por esta consideracion el señor rey D. Juan 1.º, segun he oido, unió á esta rectoría una capellanía real y canonical que fundó en el Pilar el rey D. Jaime 2.º en 1294 para poderse sustentar con mas decoro el capellan del Castillo, cuya union no se ha verificado[65].