Brian King, director del Worldwide Language Institute (WWLI), escribe en septiembre de 1998: "Así como los usuarios que no son de habla inglesa pueden ahora tener acceso a la tecnología en su propio idioma, el impacto del comercio electrónico puede ser una fuerza importante para convertir el multilingüismo en una vía natural hacia el ciberespacio. Los vendedores de productos y servicios en el mercado mundial virtual que ha llegado a ser el internet deben estar preparados a servir un mundo virtual tan multilingüe como el mundo físico. Si quieren tener éxito, ¡deben asegurarse de que están hablando el idioma de sus clientes!"

Con cientos de socios académicos y comerciales, la red ELSNET (European Network in Language and Speech - Red Europea para la Lengua y el Habla) tiene el objetivo de desarrollar sistemas multilingües para la lengua hablada y escrita.

Steven Krauwer, coordinador de ELSNET, explica en septiembre de 1998: "Como ciudadano europeo, me parece que el multilingüismo en la web es absolutamente esencial. En mi opinión, no es una situación sana a largo plazo que sólo la gente que entiende el inglés pueda aprovechar plenamente los beneficios de la web. Como científico (que se especializa en la traducción automática), veo el multilingüismo como un gran reto: garantizar que la información en la web esté accesible a todos, independientemente de las diferencias lingüísticas. (…) Pienso dedicar el resto de mi vida profesional a utilizar las tecnologías de la información para eliminar o al menos reducir la barrera del idioma."

Steven añade en agosto de 1999: "Cada vez estoy más convencido de que debemos tener cuidado con no abordar el problema del multilingüismo aislándolo del resto. Regresé de unas vacaciones en Francia, donde yo había pasado un muy buen verano. Aunque mi conocimiento del francés sea superficial (esto es lo menos que se pueda decir), me sorprende ver que ya puedo comunicar sin problema al combinar este francés superficial con gestos, expresiones faciales, señales visuales, esquemas, etc. Creo que la web (a diferencia del sistema anticuado del correo electrónico textual) puede combinar con éxito la transmisión de la información a través de varios canales (o varios medios), mientras que este proceso sólo sería parcialmente satisfactorio si cada medio se tomara de forma aislada."

Para un verdadero multilingüismo en la web, sugiere varias soluciones prácticas: "(a) en lo que se refiere a los autores: una mejor formación de los autores de páginas web para explotar las posibles combinaciones que permitan mejorar la comunicación superando la barrera del idioma; (b) en lo que se refiere a los usuarios: programas de traducción de tipo AltaVista Translation, cuya calidad no es excepcional, pero que tiene el mérito de existir; ( c) en lo que se refiere a los programas de navegación: programas de traducción integrados, especialmente para los idiomas no dominantes, y diccionarios integrados más rápidos de consultar."

El multilingüismo es asunto de todos, como lo destaca la petición del CERCLE (Comité Européen pour le Respect des Cultures et des Langues en Europe - Comité Europeo Para el Respeto de las Culturas y las Lenguas en Europa). La petición se emitió en 1998 en las once lenguas oficiales de la Unión Europea (alemán, danés, español, finlandés, francés, griego, holandés, inglés, italiano, portugués y sueco) para defender "una Europa humanista, multilingüe y rica de su diversidad cultural". El CERCLE propone a los editores del Tratado de la Unión Europea doce enmiendas para tener en cuenta el respeto de las culturas y lenguas en lugar de favorecer la lengua inglesa. La petición menciona entre otras cosas que "la diversidad y el pluralismo lingüístico no son un obstáculo a la circulación de personas, ideas y productos o servicios, como lo quisieran sugerir algunos aliados objetivos, conscientes o no, de la cultura y del idioma dominante. La normalización y la hegemonía son las que representan un obstáculo al desarrollo libre de los individuos, de las empresas y de la economía de lo inmaterial, principales fuentes de empleos en el futuro. El respeto de las lenguas, por el contrario, es la última oportunidad para acercar Europa a sus ciudadanos, un objetivo siempre anunciado pero casi nunca puesto en práctica. La Unión debe renunciar a dar prioridad a la lengua de un grupo único."

Bruno Didier, webmaster de la biblioteca del Instituto Pasteur en París (Francia), escribe en agosto de 1999: "El internet no es una propiedad ni nacional ni lingüística. Es un vector de cultura, y el primer soporte de la cultura es la lengua. Cuantas más lenguas estén representadas en toda su diversidad, más culturas estarán representadas en el internet. No pienso que tengamos que ceder a la tentación sistemática de traducir las páginas a una lengua más o menos universal. Los intercambios culturales suponen una voluntad de ponerse al alcance de la persona a quien queremos encontrar. Y este esfuerzo pasa por la comprensión de su lengua. Por supuesto, mis palabras son muy utópicas. Porque concretamente, mi actividad de vigilancia en la red me incita más bien a echar pestes contra algunos sitios noruegos o brasileños que no dan ninguna información en inglés, por más mínima que sea."

EL INGLÉS TODAVÍA PREPONDERANTE

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Marcel Grangier, director de la sección francesa de los servicios lingüísticos centrales de la Administración Federal Suiza, destaca en enero de 1999: "La supremacía del inglés no es nefasta en sí, en la medida en que resulta de realidades esencialmente estadísticas (más PC por habitante, más locutores de este idioma, etc.). La respuesta adecuada no es 'luchar contra el inglés' y tampoco basta con lamentarse, sino que hace falta multiplicar los sitios web en otros idiomas. Cabe añadir que en calidad de servicio de traducción, también preconizamos el plurilingüismo en los sitios web mismos. La multiplicación de los idiomas presentes en el internet es inevitable, y sólo puede hacerse en beneficio de los intercambios multiculturales."