Por este hecho, no les tengo mucha confianza a los instrumentos de traducción automática que, aunque traduzcan las palabras y expresiones, no pueden traducir el alma de un pueblo. ¿Qué son los haitianos, por ejemplo, sin el 'Kreyòl' (el criollo, para los no iniciados), una lengua que se desarrolló y que permitió unir entre ellas a varias tribus africanas desplazadas a Haití durante el periodo de la esclavitud? Esta lengua representa de la manera más palpable la unión de nuestro pueblo. Sin embargo es sobre todo una lengua hablada y no escrita. En mi opinión la situación irá cambiando gracias a la red, más que con cualquier otro medio tradicional de difusión de una lengua.

En el sitio web Windows on Haiti, la lengua principal es el inglés, pero también hay un foro de discusión animado en 'Kreyól'. Existen también documentos sobre Haití en francés y en criollo antiguo colonial, y estoy dispuesto a publicar otros documentos en español y en otras lenguas. No propongo traducciones, pero el plurilingüismo es palpable en mi sitio, y me parece que esto no tardará en convertirse cada vez más en una norma en la red."

Tarde o temprano, ¿acabará correspondiendo la proporción de idiomas en la red con su repartición en el planeta? Nada parece menos cierto a la hora de la fractura digital entre ricos y pobres, entre zonas rurales y zonas urbanas, entre regiones favorecidas y regiones desfavorecidas, entre el hemisferio norte y el hemisferio sur, entre países desarrollados y países en desarrollo.

Según Zina Tucsnak, ingeniera de estudios en el Laboratorio ATILF (Analyse et Traitement Informatique de la Langue Française - Análisis y Procesamiento Informático de la Lengua francesa), entrevistada en octubre de 2000, "la mejor opción sería la aplicación de una ley por la cual se atribuyera una 'cuota' a cada idioma. Pero ¿no será acaso una utopía pedir la aplicación de una ley como ésta en una sociedad de consumo como la nuestra?"

En la misma fecha, Emmanuel Barthe, documentalista jurídico, expresa una opinión contraria: "Señales recientes dejan pensar que basta con dejar las lenguas tal y como están actualmente en la web. Efectivamente, los idiomas – aparte del inglés – se desarrollan gracias a la multiplicación de sitios web nacionales que se dirigen específicamente a públicos nacionales, a fin de atraerlos hacia el internet. Basta con observar cuánto se han multiplicado las lenguas disponibles en las interfaces de los buscadores generalistas."

Olivier Gainon, creador de CyLibris, una editorial literaria electrónica, escribe en diciembre de 2000: "Me parece muy importante que los futuros protocolos permitan transmitir perfectamente muchos idiomas (…). Si se consigue esto, lo demás se derivará de ello: la representación de los idiomas se hará en función del número de personas conectadas, y al fin y al cabo habrá que contemplar la idea de usar buscadores multilingües."

Pierre Magnenat, responsable del servicio "gestión y previsión" del centro de informática en la Universidad de Lausana (Suiza), escribe en octubre de 2000: "La única solución que veo sería un esfuerzo mundial importante para desarrollar traductores automáticos. Creo que ningún incentivo o cuota bastaría para impedir la dominación total del inglés. Este esfuerzo podría - y debería - estar iniciado al nivel de los estados, y tener recursos suficientes para llegar a un buen resultado."

CODIFICACIÓN: DEL ASCII AL UNICODE

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Olivier Gainon, creador de CyLibris, una editorial literaria electrónica, escribe en diciembre de 2000: "Me parece muy importante que los futuros protocolos permitan transmitir perfectamente muchos idiomas – lo cual podría resultar bastante complicado (en las evoluciones futuras del lenguaje HTML o de los protocolos IP, etc.). Por lo tanto, es necesario que cada uno pueda sentirse a gusto con el internet y no sólo los individuos que dominen (más o menos) el inglés. No parece normal que hoy en día la transmisión de los acentos plantee problemas en los correos electrónicos."