En el mundo entero, muchos puestos de baja cualificación técnica son sustituidos por puestos que requieren personal muy cualificado. Los trabajadores poco cualificados son despedidos. Algunos de ellos reciben una formación profesional complementaria, teniendo a veces que autofinanciarla y que cursarla en su tiempo libre, aunque al final de la formación profesional ni siquiera puedan estar seguros de que los vuelvan a contratar.

Walter Durling, director del gigante de las telecomunicaciones AT&T (Estados Unidos), insiste en el hecho de que las nuevas tecnologías no cambiarán fundamentalmente la situación de los empleados. La invención de las películas no mató al teatro, y la invención de la televisión tampoco acabó con el cine. Las empresas deberían crear empleos vinculados con las nuevas tecnologías y proponérselos a aquellos trabajadores que se ven obligados a abandonar sus puestos porque éstos se han vuelto obsoletos. Éstos son argumentos muy teóricos mientras que el problema es más bien una cuestión de proporción. ¿Cuántos puestos se han creado, y a cuántos trabajadores se ha despedido?

Por su parte, los sindicatos preconizan la creación de empleos mediante la inversión, la innovación, la formación a las nuevas tecnologías, la reconversión de los trabajadores cuyos empleos han sido suprimidos, una negociación colectiva justa, la defensa de los derechos de autor, una mejor protección de los trabajadores del sector artístico, y por último la defensa de los teletrabajadores hasta que sean considerados como trabajadores de pleno derecho.

1998: LAS BIBLIOTECAS SE INSTALAN EN LA WEB

= [Resumen]

A partir de 1998, muchas bibliotecas "tradicionales" crean su propio sitio web, que se convierte en "escaparate virtual" y les permite proponer su catálogo, información práctica y una selección de otros sitios web para evitar a sus lectores la molestia de perderse en la red. Estas bibliotecas proponen también bibliotecas digitales para dar a conocer sus colecciones a un público amplio: colecciones de textos, colecciones de imágenes (fijas o animadas) y colecciones sonoras. Las bibliotecas digitales se desarrollan rápidamente y proporcionan acceso facil a documentos que hasta entonces eran difíciles o casi imposibles de consultar, por pertenecer a fondos antiguos, a fondos regionales o a fondos especializados.

= Bibliotecas tradicionales

La primera biblioteca "tradicional" presente en el internet es la Biblioteca municipal de Helsinki (Finlandia) que inaugura su sitio web en febrero de 1994. Varias bibliotecas elaboran "ciberespacios" para sus lectores. Otras dan a conocer las joyas de sus colecciones por medio de la web. Algunas bibliotecas nacionales unen fuerzas para crear un portal común.

Frente a una web enciclopédica y a la proliferación de las bibliotecas digitales, ¿tendrán las bibliotecas tradicionales los días contados? ¿Será la biblioteca digital una verdadera amenaza para la existencia de la biblioteca tradicional? Éstas son las preguntas que se plantean en 1998. En esta fecha, varias grandes bibliotecas explican en su sitio web que a pesar de que el sector digital esté en plena expansión, la comunicación física de los documentos sigue siendo esencial. A continuación estos comentarios desaparecen. A principios de los años 2000, casi todas las bibliotecas tradicionales disponen de colecciones digitales, sea para uso interno, sea en libre acceso en la web. Se digitalizan los documentos para evitar tener que manipularlos después, y de este modo cualquier usuario puede acceder fácilmente a ellos.

La razón de ser de las bibliotecas nacionales es preservar un patrimonio acumulado a lo largo de los siglos: manuscritos, incunables, libros impresos, diarios, periódicos, grabados, carteles, partituras musicales, imágenes, fotos, películas, etc. Esto no va a cambiar pronto, a pesar de que la tecnología digital ocupe un lugar cada vez más importante en el mundo del libro y de los demás soportes. Aunque esta omnipresencia de los soportes digitales favorezca la comunicación, sigue siendo necesario encontrar un lugar donde almacenar los documentos físicos originales, empezando por las Biblias de Gutenberg.