Después de residir algún tiempo en Mercedes y más tarde en el Brasil, buscó refugio en España.

Al cabo de tres años de residencia en Cádiz, falleció en 1845.

Fué Rivadavia un ciudadano virtuoso, un político bien intencionado y un patriota exclarecido. Se equivocó tal vez en sus apreciaciones, pero nadie es profeta en este mundo. Sus mismos adversarios han hecho justicia á su rectitud de proceder, reconocen sus talentos y su ilustración, celebran su indomable voluntad, agradecen y aplauden sus servicios...

¿Qué más puede esperar un nombre político de sus conciudadanos que imparcialidad, aplauso y reconocimiento?

¿Qué más puede pedir á la posteridad, si ésta le hace justicia?


PÁEZ

El general venezolano José Antonio Páez contribuyó principalísimamente á la independencia de su patria. Ningún otro caudillo de las guerras de América fué más afortunado, pero tampoco lo hubo más esforzado que él. No era un general á la moderna, sino un héroe forjado en moldes antiguos. No conocía la ciencia ni el arte de la guerra, no había estudiado estrategia ni fortificación, no entendía de castrametación ni de balística ni siquiera de táctica; pero tenía la pujanza de Murat, la bravura de Diego León, una astucia insuperable, una fuerza hercúlea y una serenidad á toda prueba.