Conocerás entonces por ti mismo,
Verán tus ojos, palparán tus manos,
Lo que puede el milagro del bautismo
En los que el nombre llevan de cristianos.
¡Sí! do naciones prósperas hallares
Sujetas sólo á moderadas leyes
Que formaron senados populares
Y que obligan á súbditos y reyes:
Do al hombre vieres respetar al hombre
Y á la mujer como su igual tratada,