Enarbola una bandera;

La bandera dice: ¡Excélsior!

Arde en su pálida frente

La llama del pensamiento;

Brillan sus tristes miradas

Como el filo del acero,

Y en lengua desconocida

Dicen sus labios: ¡Excélsior!

Allí, en moradas felices

Ve luz, y el alegre fuego