Desde entonces empezó á figurar en primer término, como general inteligente y soldado valeroso.

Ni los mayores reveses doblegaban su esforzado espíritu, luchando á la vez contra los ejércitos británicos, la penuria del Tesoro y la falta de recursos.

Á fuerza de perseverancia tomó la ciudad de Boston en 1776, victoria que permitió al Congreso proclamar la independencia el 4 de julio de aquel año.

Los ingleses, mandados por Howe, se apoderaron de Long-Island después de un recio combate, y Wáshington hubo de abandonar Nueva York, para proseguir la guerra con un ejército de 5 á 6,000 hombres en las márgenes del Delaware.

Tomando después y repentinamente la ofensiva, cuando nadie lo esperaba de un ejército desmoralizado por las derrotas y mermado por las deserciones, levantó el espíritu de las tropas y del pueblo con sus brillantes victorias de Trenton y Princeton.

La insurrección de las colonias inglesas produjo mucho entusiasmo en Europa, sobre todo en Francia, donde ya se agitaba el espíritu de la Revolución. Acudieron al teatro de la lucha numerosos voluntarios, entre ellos el joven marqués de Lafayette que peleó por la libertad de América y se hizo amigo de Wáshington.

Por entonces, 1777, se ganó la batalla de Saratoga en la que Wáshington no tomó parte; pero á sus acertadas maniobras se debió el éxito de la batalla.

El rey de Francia se declaró abiertamente en favor de los Estados Unidos, y envió algunas, aunque escasas tropas, que pelearan por la independencia. En aquella escuela se formaron algunos oficiales de los que dieron más tarde tanta gloria á la República francesa, cuando tuvo ésta que combatir contra todos los ejércitos de Europa.

Wáshington, sereno en los combates, sufrido en las privaciones y buen patriota siempre, dió además repetidas pruebas de severidad cuando se trataba de mantener la disciplina en sus tropas. Á los desertores, á los insubordinados y á los espías, los fusilaba ó los mandaba ahorcar sin debilidades ni contemplaciones. Y sólo así pudo salvar la disciplina del ejército; así fundó la patria.