Los florecientes días,
Y despierta al dolor... ¡Ay! agostada
Yace mi juventud, mi faz marchita,
Y á la profunda pena que me agita
Ruge mi frente de dolor nublada.
Nunca tanto sentí como este día
Mi soledad y mísero abandono
Y lamentable desamor... ¿Podría
En edad borrascosa
Sin amar ser feliz? ¡Oh! si una hermosa