Su vano feudo cría,
Y la piña sazona su ambrosía:
Su blanco pan la yuca,
Sus rubias pomas la patata educa,
Y el algodón despliega el aura leve
Las rosas de oro y el vellón de nieve.
El entierro del gran poeta, del eminente filólogo, del distinguido hombre público, fué una solemnidad que dejó memoria en la capital de Chile. El pueblo entero acompañó á su tumba los restos del anciano venerable. Bello cerró sus ojos á la luz á la edad de 85 años.