BRÍGIDA.
¡Ay Dios! ¡y con qué donaire lo dice el buen señor, aunque no le entiendo!
SOLÓRZANO.
Dice que con lo dulce tambien bebe vino como agua; y que este vino es de San Martin, y que beberá otra vez.
CRISTINA.
Y aun otras ciento, su boca puede ser medida.
SOLÓRZANO.
No le den mas, que le hace mal, y ya se le va echando de ver: que le he dicho yo al señor Azcaray que no beba vino en ningun modo, y no aprovecha.
QUIÑONES.
Vamos, que vino que subes y bajas, lengua es grillos, y corma es pies: tarde vuelvo, señora, Dios que te guárdate.