¿Qué hay que alegar contra lo que tengo dicho? Que no me dais de comer á mí, ni á vuestra criada; y monta que son muchas, sino una, y aun esa sietemesina, que no come por un grillo.
ESCRIBANO.
Sosiéguense, que vienen nuevos demandantes.
Entra uno vestido de médico, y es cirujano; y Aldonza de Minjaca, su mujer.
CIRUJANO.
Por cuatro causas bien bastantes vengo á pedir á vuestra merced, señor juez, haga divorcio entre mí y la señora doña Aldonza de Minjaca, mi mujer, que está presente.
JUEZ.
Resoluto venís: decid las cuatro causas.
CIRUJANO.
La primera, porque no la puedo ver mas que á todos los diablos: la segunda, por lo que ella se sabe: la tercera, por lo que yo me callo: la cuarta, porque no me lleven los demonios, cuando de esta vida vaya, si he de durar en su compañía hasta mi muerte.