Chinelas de mis entrañas.
ZAPATERO.
Á mí poco se me entiende de trovas; pero estas me han sonado tan bien, que me parecen de Lope, como lo son todas las cosas que son ó parecen buenas.
SOLDADO.
Pues señor, ya que no lleva remedio de fiarme estas chinelas, que no fuera mucho, y mas sobre tan dulces prendas, por mi mal halladas, llévelo, á lo menos, de que vuestra merced me las guarde hasta desde aquí á dos dias que yo vaya por ellas; y por ahora digo por esta vez al señor zapatero que no ha de ver ni hablar á Cristina.
ZAPATERO.
Yo haré lo que me manda el señor soldado; porque se me trasluce de qué pies cojea, que son dos, el de la necesidad y el de los zelos.
SOLDADO.
Ese no es ingenio de zapatero, sino de colegial trilingüe.
ZAPATERO.