Y yo me rindo.
CRISTINA.
Pues escojo al sacristan.
Han entrado los músicos.
AMO.
Pues llamen esos oficiales de mi vecino el barbero, para que con sus guitarras y voces nos entremos á celebrar el desposorio, cantando y bailando; y el señor soldado será mi convidado.
SOLDADO.
Acepto:
Que donde hay fuerza de hecho
Se pierde cualquier derecho.