Yo quiero entrar allá, y ver á mi señora doña Lorenza.
CAÑIZARES.
Habeis de saber, compadre, que los antiguos latinos usaban de un refran, que decia: amicus usque ad aras, que quiere decir: el amigo hasta el altar; infiriendo que el amigo ha de hacer por su amigo todo aquello que no fuere contra Dios; y yo digo, que mi amigo usque ad portam, hasta la puerta, que ninguno ha de pasar mis quicios; y á Dios, señor compadre, y perdóneme.
(Éntrase Cañizares.)
COMPADRE.
En mi vida he visto hombre mas recatado, ni mas zeloso, ni mas impertinente; pero este es de aquellos que traen la soga arrastrando, y de los que siempre vienen á morir del mal que temen.
(Éntrase el compadre.)
Salen doña Lorenza y Cristina.
CRISTINA.
Tia, mucho tarda tio, y mas tarda Hortigosa.