De que no pasará mucho tiempo en que no caya Lorencica en lo que le falta: que será un mal caso, y tan malo, que en solo en pensallo le temo, y de temerle me desespero, y de desesperarme vivo con disgusto.

COMPADRE.

Y con razon se puede tener ese temor; porque las mujeres querrian gozar enteros los frutos del matrimonio.

CAÑIZARES.

La mia los goza doblados.

COMPADRE.

Ahí está el daño, señor compadre.

CAÑIZARES.

No, no, ni por pienso; porque es mas simple Lorencica que una paloma, y hasta agora no entiende nada de esas filaterías[36]; y á Dios, señor compadre, que me quiero entrar en casa.

COMPADRE.