Aunque sé que te burlas, sí entraré para desenojarte.
(Al entrar Cañizares dánle con una bacía de agua en los ojos: él váse á limpiar: acuden sobre él Cristina y doña Lorenza, y en este ínterin sale el galan, y váse.)
CAÑIZARES.
Por Dios, que por poco me cegáras, Lorenza: al diablo se dan las burlas que se arremeten á los ojos.
LORENZA.
Mirad con quien me casó mi suerte, sino con el hombre mas malicioso del mundo: mirad como dió crédito á mis mentiras, por su... fundadas en materia de zelos: que menoscabada y asendereada sea mi ventura: pagad, vosotros, cabellos, las deudas de este viejo: llorad, vosotros, ojos, las culpas de este maldito: mirad en lo que tiene mi honra y mi crédito, pues de las sospechas hace certezas, de las mentiras verdades, de las burlas veras, y de los entretenimientos maldiciones. ¡Ay, que se me arranca el alma!
CRISTINA.
Tia, no dé tantas voces, que se juntará la vecindad.
JUSTICIA. (De dentro.)
Abran esas puertas: abran luego, sino echarélas en el suelo.