Sale el Rabelin.
RABELIN.
¿Háse de hacer algo en este pueblo, señor autor? Que ya me muero porque vuestra merced vea que no me tomó á carga cerrada[45].
CHIRINOS.
Cuatro cuerpos de los vuestros no harán un tercio, cuanto mas una carga: si no sois mas gran músico, que grande, medrados estamos.
RABELIN.
Ello dirá: que en verdad que me han escrito para entrar en una compañía de partes, por chico que soy.
CHANFALLA.
Si os han de dar la parte á medida del cuerpo, casi será indivisible. Chirinos, poco á poco estamos ya en el pueblo; y estos que aquí vienen, deben de ser, como lo son sin duda, el gobernador y los alcaldes: salgámosles al encuentro; y date un filo á la lengua en la piedra de la adulacion[46]; pero no despuntes de aguda[47].
Salen el gobernador, y Benito Repollo, alcalde, Juan Castrado, regidor, y Pedro Capacho, escribano.