Beso á vuestras mercedes las manos: ¿quién de vuestras mercedes es el gobernador de este pueblo?
GOBERNADOR.
Yo soy el gobernador: ¿qué es lo que quereis, buen hombre?
CHANFALLA.
Á tener yo dos onzas de entendimiento, hubiera echado de ver que esa peripatética y anchurosa presencia no podia ser de otro que del dignísimo gobernador de este honrado pueblo, que con venirlo á ser de las Algarrobillas, lo deseche vuestra merced.
CHIRINOS.
En vida de la señora y de los señoritos, si es que el señor gobernador los tiene.
CAPACHO.
No es casado el señor gobernador.
CHIRINOS.