GOBERNADOR.

Á mí, señora autora, me llaman el licenciado Gomecillos.

CHIRINOS.

¡Válame Dios! ¿Y qué, vuestra merced es el señor licenciado Gomecillos, el que compuso aquellas coplas tan famosas de Lucifer estaba malo, y tómale mal de fuera?

GOBERNADOR.

Malas lenguas hubo, que me quisieron ahijar esas coplas; y asi fueron mias, como del Gran Turco. Las que yo compuse, y no lo quiero negar, fueron aquellas que trataron del diluvio de Sevilla: que puesto que los poetas son ladrones unos de otros, nunca me precié de hurtar nada á nadie: con mis versos me ayude Dios, y hurte el que quisiere.

Vuelve Chanfalla.

CHANFALLA.

Señores, vuestras mercedes vengan, que todo está á punto, y no falta mas que comenzar.

CHIRINOS.