BENITO.

Pues por Dios, que hemos visto aquí sonar á otros músicos tan...

GOBERNADOR.

Quédese esta razon en el de del señor Rabel, y en el tan del alcalde, que será proceder en infinito; y el señor Montiel comience su obra.

BENITO.

Poca balumba trae este autor para tan gran retablo.

JUAN.

Todo debe de ser de maravillas.

CHANFALLA.

Atencion, señores, que comienzo. ¡Ó tú, quien quiera que fuiste, que fabricaste este retablo con tan maravilloso artificio, que alcanzó el renombre de las maravillas: por la virtud que en él se encierra, te conjuro, apremio y mando que luego incontinente muestres á estos señores algunas de las tus maravillosas maravillas, para que se regocijen y tomen placer, sin escándalo alguno! Ea, que ya veo que has otorgado mi peticion, pues por aquella parte asoma la figura del valentísimo Sanson, abrazado con las colunas del templo, para derriballe por el suelo, y tomar venganza de sus enemigos. ¡Ténte, valeroso caballero: ténte por la gracia de Dios Padre, no hagas tal desaguisado, porque no cojas debajo y hagas tortilla tanta y tan noble gente como aquí se ha juntado!