BENITO.
¡Téngase! cuerpo de tal conmigo: Bueno seria, que en lugar de habernos venido á holgar, quedásemos aquí hechos plasta: ¡téngase, señor Sanson, pesia á mis males! que se lo ruegan buenos.
CAPACHO.
¿Véisle vos, Castrado?
JUAN.
¿Pues no le habia de ver? ¿Tengo yo los ojos en el colodrillo?
CAPACHO.
Milagroso caso es éste: asi veo yo á Sanson ahora, como el Gran Turco; pues en verdad, que me tengo por legítimo y cristiano viejo.
CHIRINOS.
¡Guárdate, hombre, que sale el mesmo toro que mató al ganapan en Salamanca! ¡échate, hombre: échate, hombre: Dios te libre: Dios te libre!