CHANFALLA.

No hay tal, que esta es una compañía de caballos, que estaba alojada dos leguas de aquí.

BENITO.

Ahora yo conozco bien á Tontonelo, y sé que vos y él sois unos grandísimos bellacos, no perdonando al músico; y mira que os mando que mandeis á Tontonelo no tenga atrevimiento de enviar estos hombres de armas, que le haré dar doscientos azotes en las espaldas, que se vean unos á otros.

CHANFALLA.

Digo, señor alcalde, que no los envia Tontonelo.

BENITO.

Digo que los envia Tontonelo, como ha enviado las otras sabandijas que yo he visto.

CAPACHO.

Todos las habemos visto, señor Benito Repollo.