¿Quién está ahí? ¿Quién llama?

PANCRACIO.

Tu marido, soy, Leonarda mia: ábreme, que ha media hora que estoy rompiendo á golpes estas puertas.

LEONARDA.

En la voz bien me parece á mí que oigo á mi cepo[53] Pancracio; pero la voz de un gallo se parece á la de otro gallo, y no me aseguro.

PANCRACIO.

¡Ó recato inaudito de mujer prudente! Que yo soy, vida mia, tu marido Pancracio: ábreme con toda seguridad.

LEONARDA.

Venga acá, yo lo veré agora. ¿Qué hice yo cuando él se partió esta tarde?

PANCRACIO.