PANCRACIO.

¿Es en casa, ó en la calle?

CRISTINA.

Que me maten si no es el pobre estudiante que encerré en el pajar, para que durmiese esta noche.

PANCRACIO.

¿Estudiante encerrado en mi casa, y en mi ausencia? ¡Malo! en verdad, señora, que si no me tuviera asegurado vuestra mucha bondad, que me causára algun recelo este encerramiento: pero ve, Cristina, y ábrele, que se le debe haber caido toda la paja acuestas.

CRISTINA.

Ya voy.

(Váse.)

LEONARDA.