PANCRACIO.
Ahora bien, si ha de ser sin peligro y sin espantos, yo me holgaré de ver esos señores demonios y á la canasta de las fiambreras; y torno á advertir, que las figuras no sean espantosas.
ESTUDIANTE.
Digo que saldrán en figura del sacristan de la parroquia, y en la del barbero su amigo.
CRISTINA.
¿Mas qué lo dice por el sacristan Reponce, y por maese Roque, el barbero de casa? ¡Desdichados de ellos, que se han de ver convertidos en diablos! Y dígame, hermano, ¿y estos han de ser diablos bautizados?
ESTUDIANTE.
¡Gentil novedad! ¿Á dónde diablos hay diablos bautizados? ¿Ó para qué se han de bautizar los diablos? Aunque podrá ser que éstos lo fuesen, porque no hay regla sin escepcion; y apártense, y verán maravillas.
LEONARDA.
¡Ay, sin ventura! aquí se descosen: aquí salen nuestras maldades á plaza: aquí soy muerta.