RECTOR.
¡Por cierto, gracioso disparate!
PERO DIAZ.
Pues una noche de Navidad entré en una iglesia deste lugar, y hallé cantando este motete:
Cuando sale Jesus á sus corredores,
Bercebú no parece, y Satan se esconde.
Y preguntando cuyo era, respondió: «Mio,» muy satisfecho, como si hubiera hecho una gran cosa. Y otro estaba tambien cantando esto:
¿Qué haceis en este portal,
Mi Dios, por el hombre ingrato?
¡Zape de un gato, zape de un gato!