RECTOR.
No os maravilleis; porque son esos poetas invernizos, como melones.
PERO DIAZ.
Tambien me pudro con otros poetas, que piensan que saben, y no saben; y otros que saben y no piensan.
RECTOR.
Decláreme eso: ¿qué quiere decir que saben, y no piensan?
PERO DIAZ.
Que hay poetas que saben lo que hacen, y por no pensarlo bien, se van despeñando en cas de todos los diablos[56].
RECTOR.
Éste tiene gran necesidad de remedio; y asi, será bien entregárselo á los malos poetas, para que ellos le curen.