SECRETARIO.

¡Rematado está! ¡Hola ministros! ¡Meté allá ese podrido!

LEIVA.

¿Á mí por qué razon?

(Métenlo.)

RECTOR.

Señor Secretario, ¿ha visto vuesa merced que un hombre de tan buen entendimiento haya disparatado desta suerte?

SECRETARIO.

Pues ¿eso le ha de dar á vuesa merced pena?

RECTOR.