SARMIENTO.
Hablando: porque como habla tanto, la enmudece.
ALGUACIL.
Soy contento, por ver ese milagro; pero ha de ser con condicion, que si la diere sana, me avise vuestra merced luego, porque le lleve á mi casa: que tiene mi mujer la propia enfermedad, y me holgaria que me la curase de una vez.
SARMIENTO.
Yo avisaré con lo que hubiere.
ROLDAN.
Yo sé que la dejaré bien curada.
ALGUACIL.
¡Vete, pícaro hablador!