Alto, pues vos lo quereis, sea asi: digo que yo os ayudaré en todo cuanto me habeis dicho, y sabré fingir tan bien como vos, que no lo puedo mas encarecer. ¿Á dónde vais agora?
SOLÓRZANO.
Derecho en casa de la ninfa; y vos no salgais de casa, que yo os llamaré á su tiempo.
QUIÑONES.
Allí estaré clavado esperando.
(Éntranse los dos.)
Salen doña Cristina y doña Brígida: Cristina sin manto, y Brígida con él, toda asustada y turbada.
CRISTINA.
¡Jesus! ¿qué es lo que traes, amiga doña Brígida, que parece que quieres dar el alma á su Hacedor?
BRÍGIDA.