CHANFALLA.--Y aun entre las telas del corazón.
CHIRINOS.--Pues doyte por aviso, Chanfalla, que el Gobernador es poeta.
CHANFALLA.--¿Poeta? ¡Cuerpo del mundo! Pues dale por engañado, porque todos los de humor semejante son hechos a la macacona, gente descuidada, crédula y no nada maliciosa.
BENITO.--Vamos, autor, que me saltan los pies por ver esas maravillas.
(Entranse todos.)
(Salen JUANA Tostada y TERESA REPOLLA, labradoras; la una como desposada, que es la Tostada.)
TOSTADA.--Aquí te puedes sentar, Teresa Repolla amiga, que tendremos el Retablo enfrente; y pues sabes las condiciones que han de tener los miradores del Retablo, no te descuides, que sería una gran desgracia.
TERESA.--Ya sabes, Juana Tostada, que soy tu prima, y no digo más. Tan cierto tuviera yo el cielo como tengo cierto ver todo aquello que el Retablo mostrare. Por el siglo de mi madre, que me sacase los mismos ojos de mi cara, si alguna desgracia me aconteciese bonita soy yo para eso.
JUANA Tostada.--Sosiégate, prima, que toda la gente viene.
(Entran el GOBERNADOR, BENITO REPOLLO, JUAN Tostado, PEDRO CAPACHO, el autor y la autora y otra gente del pueblo, y un sobrino de Benito que ha de ser aquel gentilhombre que baila.)