—Mi madre no es nadie en casa...

—Debes ir á ver á don Martín, no te quiero judío...

—Es que...

—Es que no te quiero judío.

—Bueno, Clarita, pero mira...

—¿Irás á ver á don Martín?

—¿Para que me convierta?

—¿Irás á ver á don Martín?

—¿Pero para qué?

—¿Irás á ver á don Martín?