—Y esas mantillas, esas mantillas... ya te he dicho que no le envuelvas así; las mujeres sois las sacerdotisas de la rutina.
—¿Pues qué he de hacer?
—Mira este dibujo, vístele por él.
—Yo no sé hacerlo, hazlo tú.
—Hazlo tú... hazlo tú... Estos primeros cuidados los confía la pedagogía á la madre...
—¿Y el darle de mamar no?
—¡Lógica femenina! El darle de mamar no; el biberón mismo es cuidado de la madre.
—Pues mira, como yo no sé hacerlo de otro modo...
—Bueno, mujer, bueno... sigue...