Amados grillos que con vuestro canto

De mi cabeza á la olla dais encanto,

Cantad, cantad sin tino,

Cumplid vuestro destino,

Mientras las ollas de los más sesudos

De sentido común torpes guaridas,

De sucias cucarachas, grillos mudos,

Verbenean manidas.

Resuenen esas ollas con el eco

Del canto de lo hueco.