—Es porque me pueden, que cuando sea grande...
Y he aquí que acaba de encontrarle su padre trabado á moquetes con otro muchacho.
—¡Pero, Apolodoro, ven acá! ¡acá te he dicho!
—Es que siempre me andan burlando: «¡Apolo! ¡bolo, bolo, boliche...! ¡Polodoro... boloro... boloriche!» siempre me andan burlando con el nombre—y rompe á llorar.
«¡Oh, no, no, esto es anti-científico, tengo que imponerme... hora es ya de aplicar mis principios!»
Se decide á enseñarle á hablar, á leer y á escribir como se debe. Y para enseñarle á hablar, por leyes y no por reglas, pónese á estudiar lingüística y á los pocos pasos tropieza. «¡Qué absurda es una lengua! ¡Se ahogó en el río, v. gr. ahogarse... de ad-focare se, de focus, fuego, como quien dice enfogarse, y enfogarse... en agua! Es como si dijéramos: se enaguó en fuego... Otra cosa: es probable... y probable es lo que puede probarse, y nada hay más seguro que lo probable... Lástima que tengamos que hablar en lenguajes así y no en álgebra.» Y renuncia á enseñarle á hablar por leyes.
Pero no á enseñarle á escribir con ortografía fonética, la del porvenir, la única racional. Duda primero si optar por la q ó por la k para la gutural fuerte, si escribir Qarrasqal ó Karraskal, pero se queda al fin con la k para no quitar á las palabras kilómetro y kilogramo su tradicional y científico aspecto. Además Kant, Kepler, etc., empiezan con k, y con q ¿qué grande hombre hay? No recuerda más que á Quesnay y á Quetelet. I así es komo empezó el niño á berter su pensamiento en forma gráfika, i en la únika berdaderamente zientífika ke ai, por lo menos oí, asta ke no adoptemos el áljebra.
«Pero... ¿no hubiera sido mejor dejarle que ideara jeroglíficos y ayudarle en el proceso evolutivo de ellos, hasta que hallase por sí la escritura? La escritura científica sería escribir con las curvas mismas que la palabra registra en el cilindro del fonógrafo; mas para llegar á eso tenemos que acabar de entrar en la edad positiva.»
Pónele también á aprender dibujo, á que adquiera el sentido de la forma, único camino para llegar á adquirir el del fondo. Y el método de enseñanza es ingenioso si los hay. Le hace dibujar pajaritas de papel en todas posturas y proyecciones, pues las pajaritas, sobre ser objetos de bulto, afectan formas geométricas.