—Sí, como le casé a su padre con su madre, con mi hermana, y luego le volví a casar con la madre de Manolita...

—Lo sé... lo sé...

—Sé que lo sabes, pero no todo...

—No, todo no...

—Ni yo tampoco... O al menos no quiero saberlo. Quiero irme de este mundo sin saber muchas cosas... Porque hay cosas que el saberlas mancha... Eso es el pecado original, y la Santísima Virgen Madre nació sin mancha de pecado original...

—Pues yo he oído decir que lo sabía todo...

—No, no lo sabía todo; no conocía la ciencia del mal... que es ciencia...

—Bueno, no hables tanto, madre, que te perjudica...

—Más me perjudica cavilar, y si me callo cavilo... cavilo...