—Es que me acuerdo de tu madre...

—¿Pues no dices que lo eres tú...?

—Sí, pero de la otra, de mamá Rosa.

—Ah, sí, la que se murió... la de papá...

—¡Sí, la de papá!

—¿Y por qué papá nos dice que no te llamemos mamá, sino tía, tiíta Tula, y tú nos dices que te llamemos mamá y no tía, no tiíta Tula...?

—¿Pero es que papá os dice eso?

—Sí, nos ha dicho que todavía no eres nuestra mamá, que todavía no eres más que nuestra tía...

—¿Todavía?

—Sí, nos ha dicho que todavía no eres nuestra mamá, pero que lo serás... Sí, que vas a ser nuestra mamá cuando pasen unos meses...