Y todos se sentaron.
Y el padre prior asió un monumental infolio, y doblando la primera hoja, leyó:
«Obras completas del padre Carmelo, de la Orden del Carmen. — Tomo primero. — Capítulo primero y único. — De la extraña facilidad con que se engañan los hombres.»
El resto del volumen y los otros quinientos veintiséis, estaban en blanco.
Y los frailes, no pudiendo tener la risa, salieron a la desbandada de la sala capitular, exclamando:
—¡Qué padre Carmelo!
***
Tal es el origen, alterada por un metaplasmo (síncopa), de la voz CAMELO.