***

En 1915 el 1 por 100 interior era convertido en ½ por 100, y Fortunato, con sus 5.000 pesetas de renta, alquiló el piso tercero de la derecha, y Pedro pudo ocupar el inmediato de la izquierda, pues su salario ascendía ya a 15 pesetas diarias, o sea 5.000 pesetas anuales próximamente, descontando los días festivos.

***

El ½ por 100 se redujo en la misma forma y por idénticas circunstancias en ¼ por 100 al expirar la segunda década del siglo XX. Fortunato vio mermada su renta a la mitad, bastando apenas para cubrir las necesidades más apremiantes de la vida: tal era el incremento del precio de las cosas, producto del trabajo.

En tanto que él, usufructuario de un millón de pesetas, tenía que apelar al Rastro para vestirse, Pedro, con el sueldo de cortador de sastrería, pudo permitirse el lujo en invierno de un gabán de pieles.

***

El interés del millón de pesetas quedó limitado a 1.250 pesetas en el año 1925 por la reducción del ¼ en ⅛ por 100, y Fortunato pasó a ocupar el piso cuarto, cuando el sastre bajaba al segundo.

***

Por fin, en 1930 se llevó a cabo la última conversión del ⅛ por 100 en ¹⁄₁₆, gracias a la depreciación progresiva del capital.