[63] Fuera de las públicas especiales (por las materias ó el horario), hay centenares de escuelas ó colegios privados, particularmente católicos.
[64] Annual Report of the Superintendent of Public Schools of Boston, May, 1893.
[65] En general las publicaciones escolares de la casa Ginn and Co, de Boston, se recomiendan igualmente por la excelencia del texto y de la ejecución material. Pero algunos textos superiores han sido indebidamente «reducidos» para younger pupils: así la gramática del filólogo Whitney. Este error obedece á un vicio de concepto respecto de la educación secundaria, que critico más adelante.
[66] El gasto anual ordinario de un estudiante de Harvard es el siguiente: Retribución universitaria 150 pesos; libros, 45; vestido, 150; alojamiento, 100; mueblaje, 25; comida, 152; lavado, 30; subscripciones á sociedades y sports, 35; servicio y varios, 85: total, 812 pesos. Algunos swell gastan el quíntuplo y sólo se ocupan de sport; otros viven con una de las ciento y tantas becas (ps. 300) procedentes de legados particulares.
[67] Acaso no debiera insistir en la Latin School porque, además de no contribuir por una parte considerable al reclutamiento de los estudiantes de Harvard, sus estudios superiores permiten al alumno entrar en segundo año universitario: to anticipate studies of the Freshman year.
[68] Ch. Dickens, Hard Times (principio): Teach these boys and girls nothing but facts. Facts alone are wanted in life!...
[69] James Russell Lowell, My Study-Windows: «We continue to be the most common-schooled and the least cultivated people in the world».
[70] Nacieron en Boston ó sus alrededores, y estudiaron casi todos en Cambridge: Everett, Choate, Allston, Dana, Channing, Emerson, Curtis, Margarita Fuller (editora del Dial), Parker, Thoreau, Hawthorne, Sumner, Whittier, Longfellow, Wendell Holmes, Lowell, Poe, Prescott, Bancroft, Motley, Parkman (el más artista y el menos popular de los historiadores americanos), Parker, etc. Es lo que suele llamarse por los historiadores literarios «el advenimiento de Nueva Inglaterra»: the Awakening of New England.
[71] Carlyle es un poeta, el más grande quizá de la «era victoriana»: tiene el dón soberano de objetivar irresistiblemente las abstracciones metafísicas; Emerson, muy al contrario, por más que se esfuerze, convierte en abstracción la pintura de un roble.
[72] The Correspondence of Carlyle and Emerson, 1 vol., London, 1883.