Tampoco parece á la Comision debe ingerirse en los fondos y arbítrios con que han de emprenderse estas obras porque estando nombrada una junta de hacendados, y teniendo el gobierno tomado á su cargo estas dispocisiones, facilmente podrian contrariarse con los conocimientos y trabajos que ya tengan incoados, cualesquiera que fuesen las indicaciones de la Comision, que siempre ha sido de dictámen se forme un ramo con el cual se sufrague esclusivamente el adelanto de fronteras y poblaciones, asegurado ó custodiado en la Tesoreria General, y administrado y distribuido en el servicio por òrden del gobierno, á quien inmediatamente debe estar todo sugeto y dependiente, para evitar los deservicios que en otra forma se han esperimentado, y de que son susceptibles.

La disciplina, subordinacion y respeto en la tropa de línea y milicias, son la base en que se afianza la defensa y seguridad del Estado. Estas deben ser observadas, y sus gefes, de comisiones superiores, que rigorosamente las inspeccionen, y si faltáre esta exactitud, la obra no podrá llegar á su complemento y perfeccion.

Las delineaciones de los fuertes y poblaciones requieren no menos diligencia y actividad, y que sean en todo sentido sin mesquindad, ni escasez, consultando siempre su salubridad y plantas de la mejor arquitectura civil y militar: con especialidad en las que, como en el Volcan, desde luego pueden empezar á hacer edificios de fábrica, por la proporcion de cal. Las delineaciones deberán preferirse de nord-este á sud-este, y al menos veinte varas de luz en sus calles, presentando antes al gobierno el plano respectivo para su aprobacion, si la mereciese.

Cuando estuviese encabezado y hecho el libro ó censo de su vecindario, de modo que trasmitiere á la posteridad sin equivocacion sus fundadores en un libro maestro firmado de sus primeras autoridades y sellado, deberia hacerse otro, firmado y sellado como el anterior, en que constasen las mercedes que se les hacian, y repartos de tierras, con prohibicion à los poseedores de su enagenacion en el tèrmino de veinte años, con la precision de poblarlo y cultivarlo. Y para arrancar antes de nacer el ruinoso semillero de pleitos en las ubicaciones de los terrenos, deberian estos darse medidos y deslindados, de que deberia ponerse constancia en el libro de mercedes, y conservar con él un plano topográfico en el archivo de su custodia, para aclarar todas las dudas que el transcurso de los tiempos presentan. De estos libros y planos deberian conservarse cópias fieles en el archivo general de la provincia, y muy particularmente deberian asentarse los puntos de arranque, ó mojonera comun, que acaso serian los mas ciertos, las plazas mayores de cada pueblo: señalando con la mayor exactitud del arte los rumbos á que corrian, con correccion de la brújula, y [{28}] espresion puntual de su variacion, porque esta, está observado, se aumenta, y el transcurso de años hace tocar inconvenientes notables.

Los errores en que incidieron nuestros mayores nos marcan la senda que debemos sequir para evitarlos, y no dejar en herencia á nuestros hijos pleitos interminables, discordias y odiosidades, que llegan á destruir de todo punto las familias.

La Comision, en precaver estos riesgos, se haria molesta, si no temiera serlo ya en un informe, que por demasiado largo debe terminar. Cualesquiera que sean sus errores, cree que merecerán indulgencia ante la respetabilidad de V. E.; porque el ardiente deseo de la felicidad de la Provincia, á quien tiene el honor de servir y de quien se halla tan beneficiada, en fuerza de la gratitud que le tributa, le impulsa á creer, que todo es poco y muy menguado en su obsequio. Dios guarde á V. E. muchos años. Buenos Aires, Noviembre 26 de 1821.

Exmo. Señor.

PEDRO ANDRES GARCIA. JOSE DE LA PEÑA Y ZAZUETA.

Exmo. Sr. Capitan General de la Provincia. [{29}]