Se hace forzoso considerar:--Primero, la verdadera situacion y circunstancias que constituyen la laguna, y es fácil en seguida conocer la del pueblo y establecimientos en varios puntos de su circunferencia; pues que esta está descripta, y aquellos son relativos á ella, y deben considerarse así. Describir este punto interesante y calidades que le constituyen, es sumamente sencillo. Ellas son semejantes á las del otro anterior, pero sin embargo, tiene otras que le distinguen.--La laguna es menor que la de Lobos: su circunferencia es de 10,421 varas, 712 varas menos que aquella. La calidad de sus aguas es potable, aunque algo salada: su fondo arena en todas partes, barrancosa por toda su circunferencia, excepto por el O y OSO, donde su nivel tiene muy poca elevacion sobre sus aguas: por los demas rumbos tienen sus barrancas de diez á catorce pies de altura sobre el nivel del agua. La gran planicie de la campaña del este y sud es horizontal, su plano y su nivel elevado sobre la superficie de la laguna: ella es limpia, y no se encuentra ninguna maciega en su extension. La campaña del oeste es hermosísima y pintoresca, pero su nivel diferente de aquella. El terreno de sus campos es fértil, y su cultivo abundante. Sus pastos fuertes, aunque mesclados con el cardo, que abunda demasiado. Sus horizontes se ven cubiertos por todas partes de ganados de todas especies, perteneciente á los establecimientos limítrofes. Estos terrenos, cuyos límites confinan con las márgenes de la laguna, en ninguna ocasion son votos por los ganados, pues encuentran en ellos las ventajas de pastos y aguas; y los muchos senos que forma la posicion de dicha laguna con la union de la otra (la de las Perdices) de casi igual magnitud, sirven á los propietarios para tener como encerradas sus haciendas; y de este modo han prosperado sobremanera aquellos establecimientos, que ciertamente forman la riqueza de aquel partido.

Por el OSO rompe el gran caudal de aguas de esta laguna, por un brazo encajonado y caudaloso, cuando salen de madre, y de un centro de union mas elevado. Estas aguas forman, como á treinta varas de la laguna principal, otra de igual magnitud, pero sin las calidades que constituyen á aquelia (las Perdices), ó mas propiamente baña[{40}]do, sin formar barranca ninguna, que se extiende al S, de que se forman otros bañados y pequeñas lagunas, y por un encadenamiento sucesivo, ya de bañados, ya de pequeñas lagunas, desagua en el Salado, cerca de la Laguna de las Flores. Sus aguas son iguales en salidad á la laguna de donde toman su orígen. Su interior está lleno de maciegas, junco, duraznillo, &c., su fondo es lama, su sonda la de un bañado; y generalmente se observó en su reconocimiento igualdad en ella, esto es, de cuatro á cinco pies de agua en su centro: en sus orillas de dos á tres. Sus campiñas, por el S y E, tienen las mismas calidades que las ya descritas, en fertilidad y pastos. Las poblaciones de ganaderia disminuyen hacia el S: se hallan, sin embargo algunas de mucha consideracion, limítrofes al Salado. La gran laguna aumenta sus aguas, y puede decirse se forma principalmente por las de una gran cañada, llamada del Totoral, que viene del N y corre al S: su orígen se halla de doce á trece leguas de su confluencia en la laguna: desde aquel punto viene recibiendo de varias cañadas un caudal considerable de aguas, que deposita en una laguna de 500 varas de la principal, con quien pasa á unirse. Su ancho en la embocadura excede á 400 varas, disminuyendo este hácia el N. En su curso forma varios bañados, poblados de juncos unos, y de totoras otros; y en toda ella abundan las maciegas que embarazan el paso. Su piso es pantanoso, y en las inmediaciones de su confluencia franquea paso, negándolo en su curso por lo pantanosos que son sus bañados. Su fondo en su desagüe es de tres á cuatro pies, y su paso, aunque poblado de juncos, no es expuesto ni dificultoso. La calidad de los terrenos que riega es igual al descrito: sus pastos fuertes, y sus tierras vegetales. En su orilla ó inmediaciones se encuentran muchos establecimientos de ganaderia y labranza, que forman la riqueza del partido. Ademas recibe la laguna las aguas de una pequeña cañada por el SE, que toma su orígen á dos millas de aquel rumbo: su cauce es corto, su ancho tres varas, pantanosa, pero de paso en todo su curso.

El pueblo ó guardia se halla situado al N sobre las márgenes de la laguna, en una colina que se extiende al S hasta las barrancas de aquella, prolongándose en disminucion al E hasta las orillas de la Cañada del Totoral.--La poblacion se halla situada en esta colina y fuera de ella. Esta se extiende sobre la costa de aquella y de la laguna al O: tiene por límite al S la ribera barrancosa de esta, al E las márgenes de aquella, al N una espaciosa y horizontal campaña, y al O otra de igual naturaleza, limitada al S por la ribera dicha de la laguna. La poblacion tiene de extension E á O diez cuadras, de N á S siete: estas tienen ochenta varas de largo y ocho de ancho. Las calles corren ENE á OSO, y de NNO á SSE.--El fuerte se halla situado sobre la ribera de la laguna: su circunferencia es de una cuadra caudrada. Tiene dos pe[{41}]queños baluartes ó esplanadas circulares en los ángulos del N y S del cuadro: en ambos hay una pieza de artilleria de fierro del calibre de á 4, montada en cureña de costa. Toda esta fortificacion es inutil, ni puede llamarse tal en cualquier caso de defensa, pues no podria hacerse uso de las piezas, ó si se hiciese, seria infructuoso. Ninguna dotacion se halla allí de repuesto para su servicio: tampoco artillero alguno que las gobierne, y en un estado ruinoso sus montajes, sin provision de cartuchos, estopines, cuerda mecha, atacadores, &a., &a.

En este estado miserable aparece hoy esta guardia, y así, y aun mas, todas las demas en las fronteras, sin foso ni estacada regular en alguno de estos puntos para defenderse, ó al menos ponerse á cubierto el vecindario con sus propiedades de un enemigo encarnizado y constante en sus incursiones, de cuyo resultado aun se lamentan todos. ¿Y de este modo se podrán contar seguras las propiedades que constituyen la riqueza del país, y cuyos conatos deben ser, preservarlas de las funestas lecciones que nos han dado constantemente nuestros invasores? No: ¿Seremos y continuaremos infelices? ¿La desolacion, el terror y la miseria las habremos de ver siempre pintadas en nuestros campos, y que las hogueras voraces sostituyan à las pingues poblaciones que hacian la felicidad de la provincia? Esta inercia y los males que ella puede originar reclaman pronto remedio. Es ciertamente lamentable la suerte de nuestros establecimientos en el sud. Algunos se conservan sin haber sido arrasados de los bárbaros, porque por fortuna sus incursiones las han hecho sin combinacion, y sobre los establecimientos de las fronteras del oeste principalmente y con repeticion; siendo este partido, y algunos otros inmediatos, los que esperimentaron menos desgracias. No obstante, los establecimientos al otro lado del Salado, cercanos á los montes de aquella, fueron arrasados sin quedar muestra de haber existido.

No se encuentra en esta poblacion nada interesante: ranchos de paja, la mayor parte de ellos cubiertos con los bosques ó montes de durazno, que en cada finca hay. En cada manzana ó cuadra, comunmente se hallan dos ó tres poblaciones; y aun en las mas cercanas al centro no todas se hallan pobladas. Se encuentran muchas propiedades de construccion de material y techos de paja. Este modo de techar, aunque demanda renovaciones, es cómodo por su menos costo y por encontrarse en abundancia la paja de diversas calidades. Los montes, que forman á la vista un bosque de todo el pueblo, suministran á los propietarios muchas ventajas por ser este ramo escaso en la campaña. En las calles de su interior no se disfruta vista agradable por la multitud de árboles que privan la de la campiña y laguna, y aun de la ribera al sud de la poblacion. No se puede dar una vista mas deliciosa y pintoresca. Su horizonte, por todas partes de hermosas [{42}] praderias, cubiertas de ganados de todas especies, cuyas imágenes apenas se perciben á la simple vista, entretienen al observador agradablemente. Un número prodigioso de rebaños de ganadas vacunos, lanares y caballares, de la pertenencia de los establecimientos vecinos, presentan una perspectiva risueña. La situacion del pueblo es el punto mejor que se encuentra en toda su extension, y aunque domina á aquella campiña, metido entre sus bosques, le privan de la mejor vista. El monumento mas marcante que le adorna es su capilla, toda hecha de ladrillo cocido, y el adorno interior, lo mejor que se encuentra en todos los pueblos de la frontera.--Se omite detallar otros pormenores, que pueden verse en la pieza núm. 2, relativa á la estadística de aquel pueblo: ella suministra los conocimientos de su poblacion, producciones, número de hacendados, labradores, límites, &a., &a.

Concluido el trabajo, segun queda relacionado, en el partido de la Guardia de San Miguel del Monte, se reunió la Comision sin pérdida de instantes en el de Lobos, donde acababan de arribar los indios emisarios, y duplicada comitiva que les acompañaba en clase de chasquis; y de todas las ocurrencias de su mision, hicieron una exacta relacion, de que inmediatamente se dió cuenta al gobierno; remitiendo al intérprete para que la espusiese á viva voz, si se creia necesario: al mismo tiempo que se recomendaba al cacique Antiguan, por la eficacia de su diligencia, y cuanto habia trabajado con los demas de su clase por la paz, esponiendo su vida por haber quedado á pié en la ida, en falta de caballos. El resultado de su mision hará ver cuan acreedores se hicieron estos emisarios á una recompensa por sus distinguidos servicios.

La Comision, apremiada de la estacion para emprender su marcha á las sierras por una parte, y egecutada por otra de ordenar los trabajos hechos en la manera y demostracion facultativa que correspondia, aprovechaba todos los momentos del dia y aun de la noche á este efecto; sin descuidar la reunion de reses, caballos, bueyes y demas que debian servir al viage. Pero mientras se realizaban todas estas disposiciones prèvias á la marcha, la Comision referirá el retazo de los emisarios é intérprete, con las particulares ocurrencias en su ida, estada y vuelta de los toldos, y se colegirá de ella, que entre la bárbara desconfianza, característica en el indio, y la ambicion de poseer lo ageno, zozobra y se quebranta la buena fè; y esta se hace para ellos insignificante en el momento que crean convenirles romperla, aun cuando sacrifiquen los rehenes y personas mas allegadas, y entre ellos de estimacion y opinion singular.

El cacique Antiguan con su comitiva é intérprete salió el 14, como se ha dicho, en activa diligencia de pasar a las tolderias y averiguar ciertamen[{43}]te la verdad sobre las incursiones parciales que se hacian en nuestras fronteras del norte. Su empeño le hizo acelerar la marcha; pero á los cinco dias se les rindieron los caballos, y siguió con ellos cansados, hasta quedar totalmente á pié.--Siguió así, hasta que afortunadamente topó con una de las muchas partidas avanzadas que tenian puestas los indios, temerosos de ser atacados por el gobierno, segun avisos que se les había dado. Con este motivo fueron auxiliados de todo lo necesario, hasta ser transportados al mismo toldo de Antiguan, que llegó bastante enfermo á los nueve dias de viage. Dió aviso á todos los caciques, y los invitó á tener una entrevista, y conferenciar sobre los motivos de su mision y resolucion última de todos juntos, para comunicarla al gobierno, con quien quedaba comprometido de hacerlo: urgiendo mas esta pronta medida, cuanto que de ella dependia la existencia del cacique Cayupilqui, que de acuerdo con todos los de su clase, se hallaba prestado con Antiguan á quedar en rehenes, mientras se hiciese la paz que ellos habian pedido.

Reunido un número considerable de caciques Pampas, Guilliches y Ranqueles en los toldos de Antiguan, este espuso á la reunion el objeto y causas de su mensage, cuyo interesante motivo le habia impulsado á emprender tan molesto y desagradable viage, en virtud del irregular procedimiento de los indios, para desmentirlo si no era cierto: y si tenia algo de verdad ¿porqué se queria sacrificar á Cayupilqui, á él y á los muchos indios que se hallaban en Buenos Aires?

Los caciques Pablo, Calimacú y Ancafilú, con algun otro de los principales, manifestaron su opinion; y se altercó en ella la mayor parte de la noche en que se tuvo la sesion. Antiguan les dió en cara con su proceder; protestó que vengaria la sangre de Cayupilqui y de las demas víctimas que resultasen de esta felonía, procediendo contra sus autores. Dijo que el gobierno de Buenos Aires habia creido de buena fé la paz que se le habia pedido: habia igualmente accedido á la solicitud hecha para que viniese en su nombre á asentarla el coronel D. Pedro Andres Garcia, el cual quedaba ya en la frontera, esperando la confirmacion de esta novedad, para seguir su marcha ó retirarse. Ultimamente exigió una contestacion categórica, asegurando la mejor buena fé por parte del gobierno; pero que temiesen los resultados, porque ya no existian Carreras ni Ramirez que los habian comprometido, faltándoles á todo lo que les habian ofrecido; y que hoy el gobierno, libre de aquellos enemigos, aplicaria todas sus fuerzas para destruirlos, y lo conseguiria bien presto.--Entonces los caciques disidentes espresaron, que por muchos conductos habian sido informados de que el gobierno trataba de sorprenderlos y atacarlos: que por lo tanto creian deberse poner en armas, y que ciertamente lo [{44}] habrian hecho, si el no hubiese llegado. Adujo Antiguan otros muchos razonamientos de conveniencia é interes. Les demostró los males de la guerra; la pérdida de su comercio; la de muchos artículos de consumo entre ellos, que ya se habian hecho como de primera necesidad; la inquietud y continua agitacion en que vivian, huyendo de unos y temiendo de otros. Sin embargo, uno ú otro de los Ranqueles manifestó su descontento, como motores de los movimientos anunciados, y cuyas partidas habian invadido por el norte nuestros campos. Acto continuo tomó la palabra el cacique Neclueque, conocido por el Platero, manifestó razones que creia poderosas para aceptar la paz, é impuso en tono amenazante á todo aquel que fuese de contraria opinion.