A las 7 de la mañana nos pusimos en marcha, caminando hasta las 10 á la orilla de una pequeña laguna y un médano: siendo preciso parar con el solo viage de una legua, por no haber agua sino á larga distancia, segun el paso de carretas, y ahora muy pesada para afligir á la boyada. A las 3 repetimos nuestro camino, y á distancia de 1,000 varas de la Pascana se rompió una carreta, que fué preciso descargar para componerla, y de consiguiente hacer noche en aquel punto. El viento estuvo por el sud, y ya tarde se llamó al nor-oeste, sin haber ocurrido mas novedad.
4, MARTES.
A las 2 de la tarde, despues de refaccionada y cargada la carreta y compuestas otras, continuamos nuestro viage, caminando como tres leguas, hasta las 6½ que paramos en frente de seis lagunas al costado del norte, á cuyo punto llegò el soldado Leiva con otros individuos del cacique Antenau: expresando que el dia de mañana nos esperaba en el punto indicado, con sus gentes sin lanzas; y pidiò se le mandasen dos chifles de vino, yerba y tabaco para pasar la noche: todo lo que se le remitió con los indios acompañados de Leiva. Este me informó con puntualidad de las observaciones que hizo en la tolderia de Antenau. Se halla situada esta á las márgenes de una famosa laguna que recibe sus aguas de un arroyo, de los muchos que vierten de las sierras de la Ventana y Guaminí, al este sueste de nuestra posicion.
Advirtió que aquella tolderia, á diferencia de otras, constaba de un número considerable de toldos, de muchas y crecidas familias, todos situados á las márgenes de la laguna, que tiene muy altas barrancas. Que sus alrededores eran agradables, y defendidos por la misma laguna que circuia la tolderia, dejando apenas una corta entrada facil de guardar. Advirtió dentro y fuera de la poblacion muchas y lucidas haciendas de todas especies de ganados. Las indias son muy aplicadas á lavar y teger las lanas de sus esquilmos, y los indios se entretienen en domar potros y egercitarlos en la carrera; y al amanecer se poblaban las dilatadas márgenes de la laguna, de mugeres, niños y algunos mozos que se lavaban y bañaban, entreteniéndose luego en la pesca. El pez de que generalmente abunda, tanto esta como las demas lagunas, es el bagre de todas especies. Observó finalmente tranquilidad en toda la indiada, y que la que venia acompañando al cacique manifestaba estar de paz y contenta, sin que ocurriese otra novedad.
5, MIERCOLES.
A las 7 de la mañana marchamos, y á las 11 paramos al nor-oeste de la cañada que llaman del Infiernillo, al pié de un medano, con agua dulce. Al poco tiempo recibí recado del cacique Antenau para entrar al campamento, en el que se recibió como á los demas de su clase. Luego que se acercò, formó su gente en batalla con bastante egecucion: mandé al lenguaraz y á un sargento con 8 hombres, incluso Leiva, para que entrase Antenau, á quien hice toda atencion. Manifestò en su razonamiento harto despejo, y mas comedimiento y atencion que otros indios; hallándose agraviado de las desgracias, por haber perdido toda su familia, y poco antes á su padre, cacique conocido, de respeto en la tierra, cuyos consejos conservaba para vivir en paz con todos, y nunca hacer la guerra sino en defensa: porque una larga experiencia le habia acreditado, que los que buscan pendencias salen al fin descalabrados; y que por esto deseaba tener, y que todos tuviesen, paz con los españoles.
Le manifestè en contestacion los deseos que los españoles tenian de igual correspondencia: que por su parte, jamas le faltaria, ni seria perturbada la tranquilidad que deseaba, como los indios cumpliesen con sus deberes: que el merecería el mas alto concepto del gobierno, si contribuia con sus respetos á solidar la paz entre españoles é indios, como amigos y hermanos. A todo estuvo atento, y respondió, que ya nada tenia mas que hablar; que estaba complacido de haberme visto y oido; y que esperaba verme en Buenos Aires, y perfeccionar ante el gobierno sus relaciones, para evitar incomodidades, remitiendo al tiempo la prueba de su palabra.
Ni en su modo ni en su razonamiento mostró la pesadez acostumbrada, y sin ser molesto en peticiones, llamó á sus gentes, y previniéndoles de no ser gravosos, se retiró á alojarse, por el resto del dia y noche, á las inmediaciones del campamento, desde donde pidió lo necesario, que se le dió con franqueza. Sus gentes trataron del mismo modo, y trageron en venta una carga de bagres. El dia se ha mantenido sereno; el viento por el sud-oeste fresco, sin haber ocurrido novedad.
6, JUEVES.
A las 5½ de la mañana continuamos el viage, despues de habernos despedido del cacique Antenau, haciendo hasta las 12 del dia como dos leguas de camino por las muchas lomas. A las 10 recibí un chasqui del gobierno, en contestacion al aviso que le dí desde Salinas; en que me indicaba mandar un socorro de gente con el comandante general. Considerando que ya no era necesario, lo despaché al momento, haciendolo asi presente á fin de evitar gastos. El dia ha sido de mucho calor, el viento ha estado sud-oeste, y á la tarde se llamó al sud-este bastante fresco, sin mas novedad.