Siguiendo la misma línea austral, y al O de Palantelen saldrian las guardias de Rojas y Mercedes sobre las lagunas del Tigre y del Milagro, quedando reparadas con sus fuertes de las invasiones que ahora sufren, y que no son por su nulidad defendibles.
De este modo se aseguraria el camino que hoy llaman de afuera, que sirve à los carruajes comunes, y aun á la posta: mejoraría el Fuerte de Mercedes, y saldria de su situacion tan calamitosa, que no permite pastos y aguas, y està reducido para existir, á que cada 6 ù 8 dias le socorran con bastimentos.
La nulidad absoluta de las que llamamos guardias, es tan notoria à todos, que nadie deja de conocer, que ya no les ha quedado mas que el nombre de que lo fueron, pues ellas no tienen dotacion de tropa, armas ni trincheras.
Las poblaciones ruinosas que aun se conservan, podrian adelantar, cuando las haciendas y labranzas de sus vecinos quedasen aseguradas con los nuevos fuertes, dando á aquellos fuertes mejor forma y policía, en razon de ser de tránsito à las provincias interiores, cuya circunstancia se recomienda mucho para que progresen.
El Fuerte de Mercedes avanzado al S al punto que queda explicado, forma la línea limítrofe con la provincia de San Fé, descendiendo desde la Laguna de Milagro á la Cañada de Cardoso, que con las vertientes de esta recibe las primeras aguas el arroyo, que llaman del Medio, que con su cauce sirve de demarcacion, y señala las respectivas jurisdicciones en su curso, hasta hacer su confluencia en el gran Paraná.
Entonces este mismo fuerte, mas avanzado al S que Melinquè, amparaba à los viageros, y aseguràndoles el tránsito hasta el Saladillo de Ruiz Diaz, aventajando el camino de Mendoza como 20 leguas, retardaba estas mismas por ahora el del Perú: pero cuando (como es de esperar) volviesen las cosas à su antiguo curso, se verian las mejoras de esta operacion. El estado, poblaciones y provincias, tocarian un progreso hasta ahora no solo desconocido, sino que era considerado entre las cosas difíciles y de remota esperanza.
Los terrenos que median desde Melinquè é India Muerta, hasta el Rio Cuarto, son feracísimos de pastos y no muy escasos de aguas; pero que nunca los hacendados se han atrevido à cultivarlos, por estar indefensos al enemigo de quien siempre han sido combatidos, y no se han considerado seguros los mismos viageros de posta.
Adoptada esta disposicion, se consultan infinitos bienes en favor de la humanidad, de los pueblos territoriales, de la provincia de Santa Fé, Còrdoba y Cuyo. Se asegura el tránsito del comercio con el Perú y Chile, y toma la de Buenos Aires la parte que le toca en su suelo; quedando la gloria al Superior Gobierno de las Provincias Unidas, haber sacado, en el término de mayor premura á que ha querido reducirle el génio de la discordia, los frutos mas ventajosos de sus meditaciones, y una felicidad pùblica, que no ha podido estar à los alcances ni del enemigo infiel, ni de los que lo son del órden y prosperidad comun.
Estos últimos presentan en su terquedad una observacion al parecer necesaria, sobre poner coto, ò término à su avanzada temeridad y hóstil procedimiento. Ellos, con una conducta inmoral y devastadora, han arrasado sus haciendas y poblaciones, tratan á viva fuerza de destruir nuestros campos y vecinos, y de poner en ellos su ferocidad y barbarie, auxiliándose de los mismos bárbaros infieles.
Han obligado al Superior Gobierno à poner en movimiento y direccion hácia ellos, los ejércitos destinados á mas altos fines y nobles objetos; pero como el desenlace de estas ocurrencias puede ser de mas costo y tiempo, que el que podria invertirse en una línea de fortificacion en la de sus límites, pudiera ser oportuno formar pequeños reductos en la casa de construccion que hay en dicha línea, y formar algunos de nuevo si fuese necesario, reconociendo antes las localidades y distancias facultativamente, para calcular sobre ellas la fuerza y gastos necesarios.